SI SE LO PEDIMOS, DIOS NOS CONCEDERÁ EL PERDÓN, PERO NO NOS QUITARÁ LA PENITENCIA
17 de ago. de 2007 El drama de nuestro mundo: le hemos dado la espalda a Dios. Los hay más culpables (las generaciones que nos precedieron y la que hoy manda) y menos culpables (los jóvenes). “Dios perdona siempre; el hombre, algunas veces; la naturaleza, nunca”-dijo alguien. La frase parece responder a la realidad. En efecto, desde el momento en que el único Justo ha entregado su vida en rescate por la humanidad, los pecados de ésta han quedado neutralizados, salvado siempre el arrepentimiento de los pecadores. Ahora bien, puesto que la mayoría de los humanos se ven impelidos al arrepentimiento por el temor, la penitencia es de rigor. Aunque, en virtud de la reversibilidad de los méritos, habrá santos que expiarán por naciones enteras, siempre sobre el fundamento del Justo. ¿En qué se manifiesta la penitencia? En la Escritura Dios llama a Nabucodonosor “su siervo”. Hoy sus “siervos” pueden ser el terrorismo, la degeneración de los mejores, la corrupción política, la degradación de lo...