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SI SE LO PEDIMOS, DIOS NOS CONCEDERÁ EL PERDÓN, PERO NO NOS QUITARÁ LA PENITENCIA

17 de ago. de 2007 El drama de nuestro mundo: le hemos dado la espalda a Dios. Los hay más culpables (las generaciones que nos precedieron y la que hoy manda) y menos culpables (los jóvenes). “Dios perdona siempre; el hombre, algunas veces; la naturaleza, nunca”-dijo alguien. La frase parece responder a la realidad. En efecto, desde el momento en que el único Justo ha entregado su vida en rescate por la humanidad, los pecados de ésta han quedado neutralizados, salvado siempre el arrepentimiento de los pecadores. Ahora bien, puesto que la mayoría de los humanos se ven impelidos al arrepentimiento por el temor, la penitencia es de rigor. Aunque, en virtud de la reversibilidad de los méritos, habrá santos que expiarán por naciones enteras, siempre sobre el fundamento del Justo. ¿En qué se manifiesta la penitencia? En la Escritura Dios llama a Nabucodonosor “su siervo”. Hoy sus “siervos” pueden ser el terrorismo, la degeneración de los mejores, la corrupción política, la degradación de lo...

DEL CARÁCTER TERMINAL DE NUESTRA ÉPOCA

4 de ago. de 2007 -Todo intervalo temporal comienza con una vivencia nuda de la existencia, pasa por una fase de autoconciencia incipiente hacia la cuarta parte del ciclo y alcanza su plena autoconciencia hacia la mitad. Desde aquí inicia su retorno al origen, con una autoconciencia “descendente” hacia las tres cuartas partes del ciclo, a la cual sigue una existencia cada vez menos dividida que concluye con una experiencia radical de la nuda existencia. Pues bien, analizado el carácter de un momento histórico determinado, es posible situar la fase del ciclo a la que pertenece. Así, el momento que vivimos, caracterizado por una escasísima autoconciencia, no puede menos de tener un carácter terminal. En efecto, para quienes lo sufren pasivamente, todo ocurre como si la época de las grandes teorías o elucidaciones de la existencia (incluso de las de menor pretensión) hubiese quedado definitivamente atrás, de manera que solo interesa la existencia desprovista de toda reflexión. Es el caso ...

PARA UNA «DEDUCCIÓN» DEL RITMO TEMPORAL

4 de ago. de 2007 -Es comúnmente admitida en varias tradiciones la teoría de las “4 edades” de la humanidad, cuya duración es proporcional a 4, 3, 2 y 1. ¿De dónde viene esta división? Parece que de la atribución cualitativa de los números 1, 2, 3 y 4 al ritmo de las sucesivas edades: si la de “oro” es como la unidad, la de “plata”, como la dualidad, la de “bronce” como el ternario y la de “hierro” como el cuaternario. Por tanto, la cuantitativa será inversa, de manera que la primera durará como 4; la segunda, como 3; la tercera, como 2; y la cuarta, como 1. -Ahora bien, ¿qué diferencia hay entre el ritmo temporal global y el de un ciclo concreto como el luni-solar? En que este último es una experiencia del tiempo más especializada y, sin negar la anterior, queda definida por los factores móviles que le dan nombre. En la medida en que introducimos determinaciones, ya no nos limitamos a medir un intervalo temporal global, sino que restringimos nuestra medida a aquel ámbito especializado...

EL PARADIGMA DE MARÍA (II)

4 de ago. de 2007 1. La Mujer y el Dragón Para entender la relación de María con nuestro tiempo, conviene leer el capítulo XII del Apocalipsis, a propósito del cual Balthasar aborda la conocida tipología Israel-María-Iglesia, siempre presente en la tradición cristiana y siempre necesitada de nuevos desarrollos La “mujer vestida de sol” es, ante todo, Israel, el pueblo de Dios, que padece dolores de parto para dar a luz al Mesías. A ellos se asocia el temor al Dragón con sus siete bocas abiertas de par en par para “devorar al Niño en cuanto nazca”. Ahora bien, la experiencia de Israel se compendia en la persona de María, que dio a luz al Mesías en la carne y padeció junto con él su destino hasta la crucifixión, resurrección y ascensión al trono de Dios. Un punto sobre el que conviene reflexionar para comprender el carácter arquetípico de la figura de María para todo cristiano. De ella se dice, en primer lugar, que “huyó al desierto”, en donde tiene un sitio preparado por Dios. A continu...

EL PARADIGMA DE MARÍA (EN TORNO A «MARÍA HOY» DE BALTHASAR) (I)

14 de jul. de 2007 I.INTRODUCCIÓN En el citado opúsculo, el teólogo Hans Urs von Balthasar aborda en su esencialidad una serie de cuestiones clave para un renovado encuentro con la figura de María. Aludiendo a la encíclica “Redemptoris Mater”, de Juan Pablo II, a la que considera una obra maestra (no en vano ha contribuido a hacer más próxima a nosotros la Madre de Dios), empieza por subrayar algunos de sus puntos fundamentales. En primer lugar, María fue una creyente como nosotros: creyó, contra toda verosimilitud, en la palabra de Dios comunicada por el ángel; creyó las palabras que su Hijo le espetó en el templo de Jerusalén ya a los doce años tras haberlo buscado angustiosamente; creyó a su Hijo cuando éste puso por encima de los vínculos de familiaridad física los de la pertenencia al reino de Dios; creyó a su Hijo cuando, al pie de la Cruz, le confió la Iglesia de los pecadores en la persona de Juan. Actos de fe que, como acertadamente subraya Balthasar, entrañaban gran dificulta...

PARA UN SISTEMA DE ESTRUCTURACIÓN BASADO EN LA ESCRITURA

20 de jul. de 2007 ¿Cabe un sistema semejante? ¿Cómo conectar un acontecimiento con el texto bíblico, traducido o no a números? Puesto que toda la Escritura está fundada en los nombres divinos, es decir, el Tetragrama, «Elohim» y ambos Pentagramas(aunque también hay otros, como Iod-He-Vau), parece que cualquier «hecho» o aspecto de la vida dice, en último extremo, relación a dichos nombres. ¿Cómo utilizarlos? En lo que se refiere al tiempo, dividiendo cualquier intervalo por el correspondiente valor numérico. A contar desde el nacimiento de una persona o entidad, dividiremos por ciclos de 26, 52, 58 ó 47 días, años o meses. A su vez, en el primero de esos ciclos, que corresponde al Tetragrama, distinguiremos una fase de 10 (Iod), otra de 5(He), otra de 6 (Vau) y, por último, otra de 5(He), que se interpretarán como «totalidad», «división», «totalidad división», «división». En cuanto al segundo, los sub-ciclos serán:  1(Alef,»unidad pura»),  12 (Lámed=2xVáu=duplicación de «unid...

«LA BARAJA SE HA VUELTO ASES»

20 de jul. de 2007 En todos los relatos sobre la creación del mundo se habla de un «caos primordial», de un desorden previo a la existencia del mundo. Es la voluntad divina la que establece el orden: «El Espíritu de Dios se cernía sobre las aguas. Y dijo Dios: «Hágase la luz», y la luz se hizo». Y es sabido que, en griego, la palabra «kósmos» («mundo») significa precisamente «orden», una realidad compuesta de partes diferentes que, no obstante, están en equilibrio y tienden a una meta común. Las épocas armónicas de la historia se caracterizan por el mantenimiento de un orden duradero (dentro, claro está, de lo que cabe en un mundo «caído», degradado), que no puede basarse sino en la correcta interacción de los diferentes polos sobre los que se asienta la existencia. Pues bien, el tradicional proverbio que sirve de encabezamiento a mi artículo y que alude a un estado de cosas extremo en el que nada está en su sitio parece tener plena aplicación en nuestra sociedad: las naturales diferen...