EXPERIENCIAS DE LO SOBRENATURAL

 13 de jun. de 2007

Conforme se avanza en el camino espiritual, nos encontramos con:

-Mayor adecuación entre lenguaje y realidad, que, paradójicamente, proviene de la imposibilidad de estar a la altura de las realidades divinas.

-Referencia de cualquier episodio de la vida al estado escatológico, a su significación en el reino de Dios.

-Asombro ante la diversidad de personas y aumento del sentimiento de piedad para con ellas (inevitablemente acompañado de idéntico sentimiento para con uno mismo).

-Asombro y acción de gracias incontenible ante el milagro de la Eucaristía, ante la presencia constante de Cristo en medio del mundo.

-«Cocerse en su propio caldo», una expresión que refleja muy bien la necesidad de «suspender nuestras potencias», a fin de que Dios se manifieste tal y como es y no solo como nosotros pretendemos que sea o queramos representarlo. Pues, si es verdad el adagio «Quidquid recipitur…», conforme va purificándose el recipiente, mayor será su capacidad para recibir.

-Por eso la máxima capacidad presupone la máxima humildad. Por lo demás, esto es lo que nos enseña la Virgen cuando dice: «He aquí la esclava del Señor».

 

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