NOTAS A PROPÓSITO DE LOS 153 GRANDES PECES (Juan 21, 1-14)
14
de abr. de 2007
«En aquel tiempo, Jesús
se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades.
Y se apareció de esta manera: estaban juntos Simón Pedro, Tomás
apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y
otros dos discípulos suyos. Simón Pedro les dice: «Me voy a
pescar». Ellos contestan: «Vamos también nosotros contigo».
Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya
amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los
discípulos no sabían que era Jesús.
Jesús les dice:
«Muchachos, ¿tenéis pescado?». Ellos contestaron: «No». Él les
dice: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis». La
echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces.
Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro: «Es el
Señor». Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba
desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos
se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos
cien metros, remolcando la red con los peces.
Al saltar a tierra, ven
unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice:
«Traed de los peces que acabáis de coger». Simón Pedro subió a
la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes:
ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red.
Jesús les dijo: «Vamos, almorzad». Ninguno de los discípulos se
atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el
Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el
pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los
discípulos, después de resucitar de entre los muertos» (Juan 21,
1-14).
Algunos temas
fundamentales:
-Se repite aproximadamente
el episodio de la «pesca milagrosa», pero en un contexto nuevo, el
de las apariciones del Resucitado, en concreto, de la tercera.
-Pedro, como «cabeza»:
los discípulos van a pescar a iniciativa suya.
-Juan, el que primero
reconoce a Cristo resucitado; aunque Pedro, como «cabeza», es el
que primero se precipita a su encuentro.
-153 grandes peces. ¿De
dónde viene este número? Es el «triangular» [nx(n+1)/2] de 17, o,
lo que es igual, la suma de la progresión 1+2+3+4+….+17, y viene a
simbolizar la «reconducción» del 17 a la unidad.
-Según algunos Padres y
teólogos, el número 17 hay que reducirlo a 10+7. Puesto que 10 es
la «perfección» y 7 la «universalidad», 17 sería la «perfección
universal».
-Para Jean-Gaston Bardet,
17 hay que tomarlo como el valor numérico de la palabra «bueno» en
hebreo («Tvb», en nuestra transcripción convencional, lo que da:
9+6+2= 17). Por tanto, 153 sería la «recapitulación» o la
síntesis de la bondad.
-El número 153 designará,
pues, el conjunto de las «perfecciones» de la Iglesia, su
«pluralidad». Una superabundancia a propósito de la cual el texto
nos dice que «la red no se rompió», lo que significa que semejante
pluralidad no impide la unidad.
-Para subrayar la
importancia del 7, observemos que el texto menciona a 7 discípulos
(Pedro+otros 6, agrupados en tres parejas: Tomás el
Mellizo-Natanael; los dos Zebedeos; y otros dos cuyos nombres no se
indican).
-Según Bardet, el valor
«reducido a 9» del Tetragrama (26) es 17. En efecto, si 26=
10+5+6+5, la reducción uno a uno de dichos sumandos a 9 nos dará:
1+5+6+5 =17. De manera que también podríamos decir que 153 es el
despliegue de la presencia divina simbolizada por el 17.
-Es curioso constatar que
el «triangular» o «recapitulación» de 26 es 351, del que 153 es
como un «reflejo». Ambos números suman 9, al igual que 45, valor
de «nvN» («pez»), pero también de «iiN» («vino»).
Y así sucesivamente…
COMENTARIOS:
Paco
Boehmiano
Gracias,
Emilio por este artículo. Te animo a seguir escribiendo textos de
exégesis. El 153 es un número por el que tengo especial
predilección, por razones personales y de coincidencias o
sincronicidades muy significativas. La última del pasado 22 de
Abril.
Para
Adriènne von Speir también significa la Iglesia y el conjunto de
sus perfecciones. Así lo cuenta von Balthasar, pero me temo que el
escrito de adriènne sobre esa pesca milagrosa no estará traducido.
Lo
que dices del despliegue de la Presencia divina me ha
impresionado.
Por cierto, ya que se conoce tan poco la obra de
Jean-Gaston Bardet, no podrías hacer público un glosario básico o
esencial de términos-números con sus correspondientes significados.
Gracias,
Paco, por tus sugerencias. En el artículo «VALORES NUMÉRICOS DE
ALGUNOS VOCABLOS HEBREOS», publicado en febrero, aparecen unos
cuantos términos (eso sí, en transcripción convencional, que
exponemos en «ARCHIVOS DE QABALAH: GÉNESIS 1,1, publicado en
noviembre) con sus correspondientes valores.
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