ADVIENTO Y APOCALIPSIS: PARA UN DIAGNÓSTICO ESPIRITUAL DE NUESTRA ÉPOCA

10 de dic. de 2006

Hace aproximadamente 12 años y en la presentación del primer número de la revista Sol negro, escribíamos:

Cuando contemplamos los precedentes inmediatos del momento actual, experimentamos algo así como el escalofrío de lo sagrado: los increíbles acontecimientos del Este, a través de los cuales hemos asistido a la disolución de una ideología como el comunismo, que hasta ahora parecía muy sólida; la petrificación de ideales y modos de vida democráticos que, identificando tecnología y progresismo, aparentaban hasta ahora fluidez; la por algunos mencionada ruptura de la Gran Muralla, que deja sin protección a la humanidad normal frente a lo antinatural y frente a los viejos terrores sin nombre; la creciente sensibilización de las jóvenes generaciones para con el mundo invisible; los primeros atisbos de la era del Espíritu, anunciada por muchos y vinculada (por quienes tienen conocimiento de causa) con algo más que la «era de Acuario»; señales todas que, a los ojos más lúcidos, son el preludio de una gigantesca mutación espiritual a la que ya aludía Joseph de Maistre…

No pocos profetas y videntes miraron hacia nuestra época y, ante la magnitud de los acontecimientos que en ella veían cumplirse, experimentaron un temor sagrado. Muchos de nuestros contemporáneos, en cambio, apegados a la existencia, apenas tienen recursos para una mínima toma de conciencia. Las personas agrupadas en torno a Sol negro intentan ser fieles al complejo arquetipo que las convoca: «Sol de medianoche», «divina tiniebla», «rayo de tiniebla», pero también «abismo incomprensible», «trascendencia inconmensurable», «deslumbramiento del que abandona la Caverna platónica», «oscurecimiento de la luz» … Distintos niveles de un mismo símbolo, el último de los cuales deja sentir su impronta en el «de labore solis» que, según Malaquías, da nombre a nuestra época.

Conscientes de la inminencia de la gran inversión espiritual tantas veces anunciada, pretenden «gritar sobre los terrados» lo que han escuchado «en lo oculto». Son tiempos de desmesurada dificultad, tiempos inhumanos, pero «la fuerza se perfecciona en medio de la debilidad» …Es el momento de la discriminación de los espíritus, en la espera del colectivo acrisolamiento.

Los acontecimientos se han precipitado desde entonces e incluso los más escépticos, los que juzgaban que los «supuestos terrores del año 2000» no se habían confirmado, apenas tuvieron que esperar un año, en concreto, hasta el 11 de septiembre de 2001, para «caer del guindo».

Por lo demás y ya en 2005, en el «calendario» de san Malaquías empezó a regir un nuevo lema, «De gloria olivae»(«De la gloria del olivo»), que trae al primer plano el «Olivo», símbolo de Israel y de la Iglesia. A buen entendedor…

COMENTARIOS

saul

20 de dic. de 2006

Estoy enterado sobre la profesía de San Malaquias… todo se ha cumplido hasta ahora.

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